Tus datos, y los de tus clientes,
siguen siendo tuyos.
Aquí te contamos exactamente qué hacemos con ellos —y qué no—. En cristiano, sin letra pequeña y sin esconderlo detrás de un formulario.
No vamos a enseñarte un muro de sellos y certificados: todavía no los tenemos, y preferimos no fingir. Vamos a hacer algo que cuesta más y vale más — contarte con claridad qué pasa con tus datos, y con los de tus clientes, desde el momento en que tu empleado de IA coge el teléfono, el WhatsApp o el chat.
No entrenamos a la IA con tus datos.
Es la pregunta número uno, y la respuesta es clara:
Las conversaciones y los datos que gestiona tu empleado de IA se usan para atender esa conversación, en ese momento, y para nada más. No los reutilizamos para entrenar modelos de inteligencia artificial —ni nosotros, ni el proveedor del modelo que entiende y responde las conversaciones—.
Y no es una promesa de marketing: lo tenemos firmado por contrato con OpenAI, el proveedor del modelo de IA que procesa las conversaciones.
Lo cuidamos como cuidarías tú
lo de tus propios clientes.
Cada negocio, en su propio entorno
El dato de un negocio no se cruza ni es visible para otro. Cada cuenta está aislada.
Tus datos viajan cifrados
Toda tu información va siempre cifrada de camino a nosotros y entre nuestros sistemas.
Accedemos a lo justo
Solo cuando hace falta para operar el servicio o darte soporte. Con acceso mínimo y bajo confidencialidad.
Tú controlas los accesos que conectas
Cuando conectas tu correo o tu agenda, pedimos solo los permisos mínimos para trabajar. Puedes revocar el acceso cuando quieras, y nunca lo usamos para otra cosa.
Trabaja solo para tu negocio
Tu empleado de IA solo puede acceder a los datos y acciones de tu propio negocio, nunca a los de otro cliente —aunque alguien intente colar instrucciones ocultas en un mensaje, un correo o una llamada—.
No vendemos tus datos
Usamos tu información solo para darte el servicio. No la vendemos ni la cedemos a nadie.
La ley, contigo.
No contra ti.
Trabajamos conforme al RGPD, y aquí no hay truco de reparto: con Operarius, tú sigues siendo el responsable de los datos de tus clientes. Nosotros somos tu encargado. En cristiano — tú mandas sobre esos datos, nosotros los tratamos siguiendo tus instrucciones, y te lo ponemos fácil de cumplir: te damos el contrato, la lista de con quién trabajamos y el control para exportar o borrar cuando quieras.
¿Y grabar las llamadas? Cuando tu empleado de IA atiende el teléfono, avisa al principio de que es una inteligencia artificial y de que la llamada puede quedar grabada. Grabar así —con aviso claro y una base legal— es conforme al RGPD.
¿Tu gestor o tu asesor te pide el contrato de encargado del tratamiento (DPA)? Escríbenos y te lo hacemos llegar.
Si hay un problema, te avisamos nosotros.
No al revés.
Ningún sistema es infalible, y quien te diga lo contrario te está mintiendo. Lo que sí podemos comprometernos contigo:
Si detectamos una brecha de seguridad que afecte a tus datos, te avisamos sin dilación —como muy tarde, en 48 horas desde que la detectamos— para que tengas margen de cumplir tu propio plazo ante la autoridad. Y no te dejamos solo con el marrón: te ayudamos a gestionarlo.
¿Quieres avisarnos de algo o preguntar por tu seguridad? Escríbenos a [email protected] y te responde una persona.
Detrás de Operarius hay una empresa
con nombre y apellidos.
Operarius es la marca de Helloforms LLC, una empresa registrada con domicilio en Albuquerque, Nuevo México (EE. UU.). No somos un chatbot anónimo ni una app sin dueño: hay personas detrás, y puedes escribirnos y hablar con nosotros.
Hablas con nosotros en [email protected].
Entras y sales cuando quieras.
Con todo lo tuyo.
Tus datos son tuyos, de principio a fin. Nosotros solo los cuidamos mientras trabajas con nosotros —y te los devolvemos, o los eliminamos de nuestros sistemas, cuando lo pidas—.
No trabajamos solos,
y te decimos con quién.
Para que tu empleado de IA hable, entienda, llame y funcione, se apoya en unos cuantos proveedores de primer nivel. Aquí los tienes todos, y para qué usamos cada uno.
| Con quién | Para qué lo usamos | Dónde procesa |
|---|---|---|
| OpenAI | El "cerebro" que entiende y responde en las conversaciones, y que transcribe la voz | EE. UU. |
| ElevenLabs | La voz con la que habla tu empleado de IA por teléfono | EE. UU. / Reino Unido |
| Twilio | Las llamadas de teléfono y los mensajes de WhatsApp | EE. UU. |
| Render | Los servidores donde funciona la plataforma | Alemania (UE) |
| Resend | El envío de los correos | EE. UU. |
| Stripe | El cobro de tu suscripción | EE. UU. / UE |
| Solo si conectas tu Gmail o tu Google Calendar | EE. UU. | |
| Cloudflare | Que la web cargue rápida y protegida | Global |
Te lo decimos claro: algunos de estos proveedores procesan datos en Estados Unidos. No es un secreto ni un descuido — lo hacen bajo las garantías que el RGPD exige para esas transferencias (el Marco de Privacidad de Datos UE–EE. UU. y las Cláusulas Contractuales Tipo).
Si esta lista cambia, lo verás actualizado aquí. Y si no estás de acuerdo con un proveedor nuevo, puedes decírnoslo. OpenAI, además, trabaja con sus propios proveedores: los tienes en su lista de subencargados.
Todo, por escrito.
¿Te queda una duda sobre tus datos?
Escríbenos. Te responde una persona, no un bot.
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